"Todo delincuente es un ignorante"

El intelectualismo moral es una doctrina propugnada por Sócrates a través de su discípulo Platón. Sócrates se basa en la premisa de que nadie actúa contra lo que cree moralmente correcto. Según esta doctrina, el comportamiento inmoral es fruto de la ignorancia.
La experiencia moral se basa en el conocimiento del bien. Sólo si se conoce qué es el bien y la justicia se puede realizar el bien y la justicia.
Sócrates se hace la siguiente pregunta: "¿Por qué se trata de lo más importante de todo, que es el bien de la ciudad y las leyes que son adecuadas para la conviviencia entre los ciudadanos, dejamos que todo el mundo opine y nos sometemos a la a la mayoría y no llamamos a aquél que sabe?"
Platón aceptará el intelectualismo moral de Sócrates, aplicándolo al terreno de la política.
Para Platón solo la verdadera filosofía podía suministrar el "perfecto y total" conocimiento y es imprescindible que los gobernantes lo alcancen para gobernar con justicia la verdad y para conducirse justamente en su vida privada despreciando la riqueza, lo cual hacían todos los políticos de la época según Platón. En definitiva, la solución a los males políticos de la época residía en la doctrina política del filósofo-gobernante.
«Nadie hace el mal a sabiendas»
